Durante una campaña reciente, un guardia de seguridad armado embarcado temporalmente informó de que el estado material y las condiciones de vida del buque eran deplorables. El sistema de agua potable no funcionaba y la tripulación utilizaba agua embotellada caducada. El agua utilizada para ducharse, lavarse los dientes y lavar la ropa contenía oxido. No había aire acondicionado y el sistema de inodoros estaba averiado. Además, el alojamiento era antihigiénico y la tripulación sufrió numerosas picaduras de chinches por todo el cuerpo.
La alimentación también dejaba mucho que desear: las comidas eran monótonas con escasas opciones de carne o pescado. La fruta raramente estaba disponible o sabía a oxido.
Debe felicitarse al guardia de seguridad por reportar esa situación, porque la tripulación temía represalias si lo hacían por ellos mismos. Esto plantea preguntas preocupantes referentes a la cultura de seguridad de la compañía. Muchos marinos no están enterados de sus derechos, establecidos el Convenio sobre Trabajo Marítimo (Maritime Labour Convention), regla 3.1 (página 43). El buque mencionado en este reporte contraviene muchos de esos requisitos legales. CHIRP se ha puesto en contacto con la administración del abanderamiento que tiene la obligación legal de garantizar que el buque soluciona esas faltas inmediatamente.
Cultura– A la dirección le preocupa poco la seguridad, el cumplimiento del MLC y el bienestar de los contratistas.
Alerta– CHIRP hace notar que este reporte procede de contratistas embarcados, lo que sugiere que la tripulación no se siente segura denunciando estos fallos obvios.