Durante la navegación, un contenedor con carbón se inflamó espontáneamente y se produjo un incendio importante.
En ese momento había una exención especial, por la que esa carga no necesitaba ser declarada como mercancía peligrosa. Eso retrasó en buena medida el esfuerzo para ubicar otros contenedores con carbón cuando el incendio se propagó.
Gracias a la acción rápida y decidida de la tripulación y a un extraordinario trabajo en equipo durante la emergencia, no se produjeron daños personales ni estructurales al buque. Los esfuerzos coordinados para refrescar la zona y extinguir el fuego fueron críticos a pesar de la dificultad que suponían los contenedores confinados que hicieron más difícil la operación de lucha contra el fuego.
Este reporte recuerda a otro similar (M2253) publicado por CHIRP en 2024. El CINS (“Cargo Incident Notification System”; Sistema de Notificación de Incidentes relativos a la Carga) ha publicado Guidelines for the Safe Carriage of Charcoal in Containers (Directrices para el Transporte Seguro de Carbón en Contenedores) que está disponible on line.
El carbón está clasificado como “UN1361 CARBÓN de origen vegetal o animal” y presenta riesgos específicos por su capacidad para inflamarse espontáneamente si no se almacena y embala correctamente. Desde el 1 de enero de 2026, el carbón debe ser etiquetado siempre como mercancía peligrosa y las medidas para la transición a la nueva normativa empezaron desde el 1 de enero de 2025. Hay que tener en cuenta que se registraron 68 incendios en contenedores entre 2015 y 2022, señalando el riesgo potencial a todos los transportistas.
Aunque los nuevos requisitos promoverán el transporte seguro de carbón en contenedores, los transportistas todavía deben mantener la debida diligencia para garantizar que se cumplen todos los requerimientos antes de proceder a la carga. Se anima a los transportistas a revisar sus procedimientos de gestión de carga y de conocimiento de sus clientes. La dirección y los fletadores de los buques son cruciales para garantizar que los transportistas cumplan la nueva regulación.
La habilidad de la tripulación para evitar que el fuego se expanda depende de una formación para emergencias a bordo consistente, que se basa a su vez en una robusta cultura de la seguridad en la compañía. Este reporte destaca los resultados del entrenamiento práctico a bordo y del proporcionado por la compañía.
Prácticas Locales– Se requiere una observación y una supervisión atenta in situ cuando se esté embalando carbón dentro de contenedores para garantizar que se minimiza el riesgo de oxidación y combustión espontánea.
Alerta– El carbón ahora debe declararse como mercancía peligrosa. La exención local ha quedado revocada.
Conciencia Situacional– Se anima a los empacadores a que proporcionen fotos de los contenedores cargados a las compañías de transporte para que mejore su conocimiento de la situación respecto del contenido de los contenedores en caso de emergencia.