Bote salvavidas vuelca durante una demostración de sus capacidades

Durante una demostración como parte de un evento de recogida de fondos, dos embarcaciones de salvamento de diferente tamaño llevaron a cabo una serie de maniobras muy próximas la una a la otra. La estela de la embarcación más grande hizo que la más pequeña perdiera el gobierno y volcara.

La tripulación consiguió adrizarla en tres minutos, sin lesionar a la tripulación ni dañar la embarcación. Todo el equipo de protección personal funcionó correctamente y el cordón de parada de seguridad del motor actuó según lo previsto.

Nuestro informante mencionó que la tripulación había completado un curso sobre procedimientos de seguridad recientemente, y que las lecciones recibidas durante el entrenamiento fueron puestas en práctica eficazmente, especialmente en lo que concierne a tener la confianza necesaria para manejar la situación de manera rápida y segura.

Otro factor que contribuyó a la recuperación de la tripulación fue la completa charla informativa mantenida antes del ejercicio.

Estos eventos de gran repercusión pueden llevar a operadores con experiencia a ir al límite de la seguridad debido a presión autoimpuesta. Este impulso incosciente puede aumentar las conductas de riesgo que normalmente se evitan. Al mismo tiempo, centrarse en impresionar a la audiencia puede reducir la conciencia situacional. Dada la escasa frecuencia de este tipo de eventos, es posible que no se haya ensayado apropiadamente y la evaluación de riesgos no haya sido la adecuada.

Estos factores incrementan rápidamente los riesgos en situaciones que involucran altas velocidades y maniobras en proximidad, en las que incluso errores mínimos pueden llevar a incidentes. Por fortuna, el equipo estaba entrenado para adrizar la embarcación y recuperarse por si mismos sin mayores problemas.

Este incidente subraya la importancia de una evaluación de riesgos exhaustiva y de los ejercicios de simulación antes de acometer actividades nuevas o infrecuentes. Además, enfatiza la necesidad de identificar y gestionar la presión autoinducida y controlarse a uno mismo y a los demás para detectar la tendencia creciente a asumir riesgos o conductas de riesgo.

Presión– Hay que ser conscientes de que la presión autoinducida para ofrecer una demostración impresionante puede llevar a tomar riesgos adicionales de forma inadvertida, y puede resultar en esos incidentes.

Conciencia situacional– El timonel del la embarcación más pequeña no reconoció que que había entrado en una zona peligrosa por la estela de la otra embarcación y su estabilidad dinámica. Como consecuencia, su embarcación zozobró.

Competencia– Cuando se acometen nuevas actividades, se necesita preparación extra.

Cultura– Se anima a los responsables a proveer supervisión adicional cuando se planeen y ejecuten tareas nuevas o infrecuentes.

Trabajo en equipo– Las tripulaciones bien entrenadas son más resilientes a sucesos inesperados y son capaces de responder mejor para rectificar cualquier situación.