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Nuestro informante ha compartido un ejemplo de una auditoría de navegación que considera por debajo del nivel estándar y representativa de la calidad observada durante algunas inspecciones. Las conclusiones que se muestran a continuación se refieren al SMS de la empresa y a la Guía de Procedimientos de Puente e ilustran cómo los auditores registran sus observaciones. Este ejemplo se comparte para fomentar la reflexión sobre la calidad y la coherencia de las auditorías, y sobre si dichas conclusiones contribuyen de manera eficaz a la seguridad de la navegación y a una mejora significativa a bordo.
El informante envió el siguiente informe a CHIRP, en el que destaca un ejemplo típico de auditoría de navegación.
Auditorías de navegación: conclusiones de inspecciones independientes. Las conclusiones se refieren específicamente al SMS de la empresa y a la Guía de Procedimientos de Puente.
Aunque cada hallazgo se registró como una observación de «riesgo medio», su número y consistencia apuntan a un incumplimiento más generalizado de la disciplina durante la guardia de fondeo. No se produjo ningún incidente, pero varias medidas de prevención clave estaban ausentes o no se pudieron verificar. Consideramos que algunos de los hallazgos superan con creces el «riesgo medio», y nuestro análisis es el siguiente:
Las conclusiones son precisas, pero hay demasiadas frases pasivas, como «sin evidencia objetiva», que suavizan la realidad operativa. En operaciones críticas para la seguridad, si algo no se puede demostrar, no se puede confiar en ello.
El uso de usos horarios mezclados (UTC y hora local) socava la conciencia situacional compartida y complica la toma de decisiones durante el fondeo, las emergencias y la revisión de incidentes. El uso de horas correctas es un requisito fundamental en la gestión del puente, no un detalle administrativo.
El hecho de no incluir el plan de fondeo sugiere que la operación se trató como algo rutinario y no como una navegación planificada. Esto suele dar lugar a una vigilancia informal y a una reducción de la atención una vez fondeados.
En varias observaciones, no se encontraron evidencias verificables de una supervisión eficaz: no había marcaciones visuales, no se ploteaban posiciones, el uso del radar era limitado y uno de los radares estaba apagado. Efectivamente, el buque estaba anclado sin un conocimiento fiable de su posición. Una guardia de fondeo sin supervisión no es una vigilancia, es una suposición.
La redundancia de radar es una medida de seguridad deliberada. Apagar el radar elimina o reduce la alerta temprana de garreo del ancla, tráfico o movimientos inesperados. El uso del radar durante el fondeo debe considerarse esencial.
Aunque cada problema se evaluó como de riesgo medio de forma aislada, su efecto combinado aumentó significativamente la probabilidad de que no se detectara el garreo del ancla o se produjera una situación de proximidad. No se produjo ningún accidente, pero las medidas de prevención normales se habían ignorado. La supervisión, la documentación y el uso del radar son controles de seguridad fundamentales, no tareas opcionales. Los miembros del CHIRP expresaron su preocupación por el excesivo énfasis que se daba a los requisitos de documentación en lugar de al rendimiento real en la navegación. El comité asesor quiere destacar la necesidad de que los auditores reciban formación sobre comportamiento en el puente, conciencia situacional y prácticas de fondeo.
Conciencia situacional – La reducción de la verificación electrónica de la posición probablemente dificulte la comprensión real de la ubicación del buque. Sin marcos horarios estándar, es posible que el equipo no sepa lo que está sucediendo en tiempo real.
Prácticas locales – No actualizar el plan refleja una práctica informal que se desvía de los procedimientos documentados.
Competencia – La falta de uso de las técnicas disponibles sugiere una capacidad de supervisión reducida. El radar debe utilizarse como parte de las buenas prácticas; no hacerlo puede reflejar deficiencias en la competencia.
Complacencia – La decisión de apagar el radar puede reflejar una actitud excesivamente relajada ante el riesgo. El comportamiento rutinario puede llevar a asumir que el plan no necesita cambios ni mejoras.
Comunicaciones – Las referencias temporales desalineadas dan lugar a malentendidos y a un intercambio de información deficiente.
Distracciones – No mantener una conciencia situacional completa puede indicar que la atención se centra en cualquier otra cosa.
Legisladores – La seguridad no se escribe en un papel, se vive en el puente. La auditoría demuestra que, incluso con sistemas modernos y procedimientos documentados, el factor humano y el liderazgo influyen profundamente en los resultados. La supervisión, la orientación y las auditorías de seguridad deben abordar no solo equipos y procedimientos, sino también el comportamiento de la tripulación, la formación y la cultura organizativa.
Gerentes –Llideren con supervisión, equipen con conocimientos y a la cultura seguirá el cumplimiento. Las conclusiones subrayan que el liderazgo, la supervisión y la formación son tan importantes como los equipos. Garantizar que se apliquen los procedimientos, que las tripulaciones sean competentes y que la cultura de la seguridad sea activa ayuda a evitar que pequeños descuidos se conviertan en riesgos importantes.
Marinos – conozcan su barco, confíen en sus instrumentos y no den nada por sentado, confirmen. La inspección destaca la importancia fundamental de la vigilancia y los procedimientos rigurosos. Comprueben siempre las posiciones, utilicen todos los instrumentos disponibles y asegúrense de que su plan de travesía refleja la realidad. Su conciencia situacional y el cumplimiento de los procedimientos son la primera línea de defensa contra los incidentes.