Alerta– La tripulación del barco se ha encargado de plantear este asunto a la ISWAN y a CHIRP, lo cual es encomiable. El proceso de alerta mediante auditorías internas y externas ha fallado.
Competencia– La empresa que gestiona el buque no tiene la competencia necesaria para dirigir un buque de conformidad con el código ISM. Parece que hay una falta total de cumplimiento de los requisitos del Código. CHIRP ha declarado que el Código es la norma mínima que debe aplicarse. La OR y la Bandera de esta empresa deben hacer más para alcanzar la norma mínima.
Presión (comercial) – Las amenazas del primer oficial sugieren que las consideraciones comerciales han contribuido a una cultura en la que las violaciones de las normas medioambientales, de bienestar y de seguridad no sólo se toleran, sino que se esperan.
Capacidad – ¿Tienen la Administración de abanderamiento y la Administración marítima del puerto la capacidad de hacer cumplir estrictamente las normas mínimas? Según los registros que han permitido que el buque siga operando en estas condiciones, la Administración de abanderamiento parece no haber realizado ninguna inspección de control de calidad.