Comunicación – Los buques deben cuestionar cualquier indicación que suponga una desviación de los procedimientos autorizados, especialmente cuando la seguridad pueda verse comprometida como consecuencia de ello.
Conocimiento de la situación – Antes de cualquier actividad, y en particular de una que se desvíe de los procedimientos normales, es vital realizar una evaluación dinámica de los riesgos para garantizar la seguridad de la zona. Si se hubiera llevado a cabo de forma efectiva, la tripulación debería haberse dado cuenta de que el punto de fijación de la escalera era inadecuado.
Cultura – El mal estado del mantenimiento indica que la cultura de seguridad y mantenimiento del buque era inadecuada. Esto también sugiere una falta de inspecciones y auditorías externas a nivel organizativo.
Presión – La tripulación se presionó a sí misma para proporcionar una escala de pilotaje a 7 metros a pesar de saber que esto sería menos seguro que el punto de embarque designado.